La carta de Séneca a un amigo muy ocupado: la vida no es corta, la hacemos corta al regalarla.
De SénecaActualizado 35 páginasinglés y españolApto para principiantes
Traducción española de Pedro Fernández Navarrete (1627); traducción inglesa de Aubrey Stewart (1900). Dominio público, edición de la Biblioteca Archemap.
$2.99Pago único · acceso para siempre
✓ Léelo en línea al instante✓ Descarga en PDF y EPUB✓ En inglés y español✓ Acceso para siempre
No necesitas cuenta para comprar · el enlace de acceso llega a tu email
Lo que te llevarás
✦Ver adónde se va de verdad tu tiempo, y quién se lo lleva
✦Dejar de aplazar tu vida hasta que el trabajo se calme
✦Distinguir la ocupación real del simple ajetreo
✦Usar el pasado, el presente y el futuro, cada uno para lo que es
✦Decidir a qué darías tus horas si las contaras
01Edición Archemap
Por qué leerlo ahora
Sobre todo para el Héroe y el Explorador
Séneca escribió este texto hacia el año 49 d. C. para Paulino, el funcionario encargado del abastecimiento de trigo de Roma: un hombre capaz y desbordado de trabajo que pensaba empezar a vivir cuando las cosas se calmaran. El ensayo es un argumento largo y paciente de que las cosas nunca se calman. Vigilamos nuestro dinero y nuestras tierras, y regalamos nuestro tiempo a cualquiera que nos lo pida.
Para un lector de Archemap, habla sobre todo al Héroe, cuya sombra es el Caído: el que sigue demostrando su valía hasta que ya no queda nadie dentro que la demuestre. También habla al Explorador, siempre de camino hacia una vida que empieza en otra parte. La respuesta de Séneca no es descansar por descansar. Es dar tu tiempo a lo que elegirías si recordaras que se acaba.
Es lo bastante breve para leerlo en una tarde y lo bastante afilado para cambiar la mañana siguiente.
02Las ideas
Lo que descubrirás
01☾
La vida es larga
No es que tengamos poco tiempo para vivir, sino que perdemos mucho. Larga es la vida, si la sabemos aprovechar.
02✦
El ajetreo
Nadie vive peor que quien vive ocupado. Hasta los poderosos, Augusto entre ellos, se pasaron la vida deseando el descanso.
03◐
Tres tiempos
El pasado es cierto, el presente breve, el futuro dudoso. Los ocupados pierden el pasado y el presente por preocuparse del futuro.
04☉
El tiempo con los sabios
Solo viven de verdad quienes dedican su tiempo a la sabiduría: suman todas las épocas a la suya y conviven con las mejores mentes.
Este libro es para ti si…
✓Te repites que la vida empezará después de este proyecto
✓Regalas tu tiempo con más facilidad que tu dinero
✓Prefieres un argumento breve y completo a un libro de fragmentos
✓Te estás quemando y quieres entender por qué
✓Tu resultado en Archemap es el Héroe o el Explorador
Quizá no es tu libro si…
·Buscas un libro moderno de autoayuda con ejercicios en cada página
·Buscas un comentario académico o una edición crítica
·Estás pasando por un momento de angustia intensa y necesitas apoyo profesional ya
La mayor parte de los hombres, oh Paulino, se queja de la naturaleza, culpándola de que nos haya criado para edad tan corta, y que el espacio que nos dio de vida corra tan veloz, que vienen a ser muy pocos aquellos a quien no se les acaba en medio de las prevenciones para pasarla. Y no es sola la turba del imprudente vulgo la que se lamenta de este opinado mal; que también su afecto ha despertado quejas en los excelentes varones, habiendo dado motivo a la ordinaria exclamación de los médicos, que siendo corta la vida, es largo y difuso el arte. De esto también se originó la querella (indigna de varón sabio) que Aristóteles dio, que siendo la edad de algunos animales brutos tan larga, que en unos llega a cinco siglos y en otros a diez, sea tan corta y limitada la del hombre, criado para cosas tan superiores. El tiempo que tenemos no es corto; pero perdiendo mucho de él, hacemos que lo sea, y la vida es suficientemente larga para ejecutar en ella cosas grandes, si la empleáremos bien. Pero al que se le pasa en ocio y en deleites, y no la ocupa en loables ejercicios, cuando le llega el último trance, conocemos que se le fue, sin que él haya entendido que caminaba. Lo cierto es que la vida que se nos dio no es breve, nosotros hacemos que lo sea; y que no somos pobres, sino pródigos del tiempo; sucediendo lo que a las grandes y reales riquezas, que si llegan a manos de dueños poco cuerdos, se disipan en un instante; y al contrario, las cortas y limitadas, entrando en poder de próvidos administradores, crecen con el uso. Así nuestra edad tiene mucha latitud para los que usaren bien de ella.
1 / 3
Sobre la brevedad de la vida · español
II
¿Para qué nos quejamos de la naturaleza, pues ella se hubo con nosotros benignamente? Larga es la vida, si la sabemos aprovechar. A uno detiene la insaciable avaricia, a otro la cuidadosa diligencia de inútiles trabajos; uno se entrega al vino, otro con la ociosidad se entorpece; a otro fatiga la ambición pendiente siempre de ajenos pareceres; a unos lleva por diversas tierras y mares la despeñada codicia de mercancías, con esperanzas de ganancia; a otros atormenta la militar inclinación, sin jamás quedar advertidos con los ajenos peligros ni escarmentados con los propios. Hay otros que en veneración no agradecida de superiores consumen su edad en voluntaria servidumbre; a muchos detiene la emulación de ajena fortuna, o el aborrecimiento de la propia; a otros trae una inconstante y siempre descontenta liviandad, vacilando entre varios pareceres; y algunos hay que no agradándose de ocupación alguna a que dirijan su carrera, los hallan los hados marchitos, y voceando de tal manera, que no dudo ser verdad lo que en forma de oráculo dijo el mayor de los poetas: pequeña parte de vida es la que vivimos: porque lo demás es espacio, y no vida, sino tiempo. Por todas partes los cercan apretantes vicios, sin dar lugar a que se levanten jamás, y sin permitir que pongan los ojos en el rostro de la verdad; y teniéndolos sumergidos y asídos en sus deseos, los oprimen. Nunca se les da lugar a que vuelvan sobre sí, y si acaso tal vez les llega alguna no esperada quietud, aun entonces andan fluctuando, sucediéndoles lo que al mar, en quien después de pacificados los vientos quedan alteradas las olas, sin que jamás les solicite el descanso a dejar sus deseos. ¿Piensas que hablo de solos aquellos cuyos males son notorios? Pon los ojos en los demás, a cuya felicidad se arriman muchos, y verás que aun éstos se ahogan con sus propios bienes. ¿A cuántos son molestas sus mismas riquezas? ¿A cuántos ha costado su sangre el vano deseo de ostentar su elocuencia en todas ocasiones? ¿Cuántos con sus continuos deleites se han puesto pálidos? ¿A cuántos no ha dejado un instante de libertad el frecuente concurso de sus paniaguados? Pasa, pues, desde los más ínfimos a los más empinados, y verás que éste ahoga, el otro asiste, aquél peligra, éste defiende, y otro sentencia, consumiéndose los unos en los otros. Pregunta la vida de estos cuyos nombres se celebran, y verás que te conocen por las señales, que éste es reverenciador de aquél, aquél del otro, y ninguno de sí. Con lo cual es ignorantísima la indignación de algunos que se quejan del sobrecejo de los superiores cuando no los hallan desocupados yendo a visitarlos. ¿Es posible que los que, sin tener ocupación, no están jamás desocupados para sí mismos, han de tener atrevimiento para condenar por soberbia lo que quizá es falta de tiempo? El otro, séase el que se fuere, por lo menos tal vez, aunque con rostro mesurado puso los ojos en ti, tal vez te oyó, y tal vez te admitió a su lado, y tú jamás te has dignado de mirarte ni oírte.
2 / 3
Sobre la brevedad de la vida · español
III
No hay para qué cargues a los otros estas obligaciones, pues cuando fuiste a buscarlos, no fue tanto para estar con ellos, cuanto porque no podías estar contigo. Aunque concurran en esto todos los ingenios que resplandecieron en todas las edades, no acabarán de ponderar suficientemente esta niebla de los humanos entendimientos. No consienten que nadie les ocupe sus heredades; y por pequeña que sea la diferencia que se ofrece en asentar los linderos, vienen a las piedras y las armas; y tras eso, no sólo consienten que otros se les entren en su vida, sino que ellos mismos introducen a los que han de ser poseedores de ella. Ninguno hay que quiera repartir sus dineros, habiendo muchos que distribuyen su vida: muéstranse miserables en guardar su patrimonio, y cuando se llega a la pérdida de tiempo, son pródigos de aquello en que fuera justificada la avaricia. Deseo llamar alguno de los ancianos, y pues tú lo eres, habiendo llegado a lo último de la edad humana, teniendo cerca de cien años o más, ven acá, llama a cuentas a tu edad. Dime, ¿cuánta parte de ella te consumió el acreedor, cuánta el amigo, cuánta la República y cuánta tus allegados, cuánta los disgustos con tu mujer, cuánta el castigo de los esclavos, cuánta el apresurado paseo por la ciudad? Junta a esto las enfermedades tomadas con tus manos, añade el tiempo que se pasó en ociosidad, y hallarás que tienes muchos menos de los que cuentas. Trae a la memoria si tuviste algún día firme determinación, y si le pasaste en aquello para que le habías destinado. Qué uso tuviste de ti mismo, cuándo estuvo en un ser el rostro, cuándo el ánimo sin temores; qué cosa hayas hecho para ti en tan larga edad; cuántos hayan sido los que te han robado la vida, sin entender tú lo que perdías; cuánto tiempo te han quitado el vano dolor, la ignorante alegría, la hambrienta codicia y la entretenida conversación: y viendo lo poco que a ti te has dejado de ti, juzgarás que mueres malogrado.
Veintiún capítulos breves en esta edición española, leídos aquí en cuatro movimientos: de la queja por lo corta que es la vida a los consejos de Séneca a Paulino.
01
I a V: La vida es bastante larga
En la vista previa gratis+
La queja de siempre, por qué la vida es larga si se usa bien, con qué facilidad regalamos nuestro tiempo y cómo hasta Augusto y Cicerón ansiaban el descanso.
02
VI a XI: Los ocupados no viven
+
Aplazar la vida, el ocupado que no aprende nada, por qué aprender a vivir lleva la vida entera, las canas que no prueban que alguien haya vivido mucho y cómo se dividen el pasado, el presente y el futuro.
03
XII a XVI: El verdadero ocio
+
Los viejos que mendigan unos años más, los pasatiempos inútiles de los ocupados, la erudición trivial y por qué solo quienes se entregan a la sabiduría tienen ocio de verdad y buena compañía.
04
XVII a XXI: Consejos a Paulino
+
Los ocupados temen la muerte y a la vez desean que sus días pasen deprisa. Séneca anima a su amigo a apartarse de su cargo mientras aún puede y a elegir en qué gasta lo que le queda. Cierra con el viejo Turanio, que no soportaba dejar de trabajar.
05Incluido
Lo que recibes con el libro
Lector en línea
Léelo en cualquier pantalla, con tamaño de texto, ancho de columna y temas Claro, Sepia u Oscuro.
PDF y EPUB
El PDF está maquetado con el diseño de la Biblioteca Archemap, para leer e imprimir. El EPUB se adapta a cualquier lector electrónico o app, Kindle incluido.
Introducción de Archemap
Unas páginas iniciales que sitúan el libro junto a los arquetipos y la sombra, para que sepas qué buscar.
Texto completo y limpio
Las traducciones íntegras de dominio público, revisadas, sin números de página ni errores de escaneo.
En español y en inglés
La traducción de Fernández Navarrete y la de Aubrey Stewart, incluidas en la misma compra.
Acceso para siempre
El libro se queda en tu Biblioteca. Las correcciones de esta edición te llegan sin coste.
1Consigue el libroPagas una sola vez con tu email. No tienes que inventarte una contraseña antes de pagar.
2Léelo a tu maneraEn línea en el lector, en PDF o EPUB en cualquier dispositivo, o en papel.
3Vuelve cuando quierasEl enlace de acceso está en tu email, y tu punto de lectura queda guardado en tu Biblioteca.
06Preguntas
Preguntas frecuentes
¿Se puede leer Sobre la brevedad de la vida gratis en otro sitio?
+
Sí. El texto es de dominio público y hay copias gratuitas en internet. Lo que pagas es esta edición: la traducción española de Pedro Fernández Navarrete y la inglesa de Aubrey Stewart, una introducción de Archemap, el lector, un PDF maquetado y un EPUB.
¿Es un libro físico o digital?
+
Digital. Lo lees en el lector de Archemap y lo descargas en PDF y EPUB. No hay ninguna edición impresa que enviar.
¿Puedo leerlo en el móvil?
+
Sí. El lector ajusta el tamaño del texto, el ancho de la columna y el tema, y recuerda dónde te quedaste si has iniciado sesión.
¿Puedo descargarlo e imprimirlo?
+
Sí. El PDF está maquetado como la página de un libro, con márgenes generosos, y se imprime bien en A4 o Letter.
¿Cuánto ocupa?
+
Unas 35 páginas. La mayoría lo lee en una tarde y después vuelve a capítulos sueltos.
¿En qué idiomas está?
+
En español y en inglés. Las dos ediciones vienen con la misma compra y puedes pasar de una a otra en el lector. La traducción española es de 1627: castellano clásico, hermoso y a veces exigente.
¿Puedo pedir un reembolso?
+
Los libros son digitales y se entregan al momento, así que la compra es definitiva. Lee primero la vista previa gratis para valorar la traducción antes de pagar. Si algo no funciona, escríbenos a support@archemap.com y lo solucionamos.
¿Sustituye a la terapia?
+
No. Es un texto clásico para la reflexión personal. Si estás pasando por un momento de angustia intensa, acude a un profesional, no a un libro.