Ánima y ánimus
El ánima y el ánimus son los nombres que Jung dio a las imágenes internas del otro sexo que cada uno lleva, y que tan a menudo entregamos a las personas de las que nos enamoramos.
En la teoría de Jung, el ánima es la imagen femenina inconsciente en un hombre, y el ánimus la imagen masculina inconsciente en una mujer: figuras internas que moldean cómo nos relacionamos, deseamos y proyectamos sobre los demás.
Una nota previa: Jung escribió a principios del siglo XX y ató estas imágenes muy estrechamente al sexo biológico. La mayoría de los lectores actuales toman el ánima/ánimus de forma más libre: como el «otro» interior que cada uno lleva, sea cual sea su género.
La formulación de Jung
Jung vio a ambos como arquetipos dentro del inconsciente colectivo. Sean cuales sean las etiquetas, la idea se sostiene: cada uno entierra un opuesto, y no se queda enterrado.
Cómo aparecen: la proyección
Su jugada favorita es la proyección en las relaciones. Conocemos a alguien que parece llevar nuestra mitad ausente y sentimos un tirón instantáneo, casi magnético.
Integrar el ánima o el ánimus
- Nota el tirón: la intensidad apunta a lo que has renegado.
- Recupera el rasgo: desarrolla tu propio sentir, o tu propia voz.
- Relaciónate con la persona real: cuando la proyección se adelgaza, puede empezar algo más verdadero.
Por qué importa
El ánima y el ánimus están cerca de la Sombra: ambos tratan de encontrarte con las partes de ti que mandaste al exilio.
Conoce tu mitad renegada
El test nombra tu arquetipo y tu Sombra: una vía concreta hacia las partes de ti que proyectas hacia fuera.
Deja de proyectar tu mitad ausente
Nombra tu arquetipo y tu Sombra: las partes que has estado entregando a otras personas.